La realidad con chandal y botines
¿Creían ustedes que la mafia china iba a darme opio sin pedir nada a cambio? Estan ustedes en lo cierto: no lo hicieron. Su espíritu comercial, su amor al capitalismo salvaje ( que han abrazado como un dipsómano a una botella de Soberano) y su propia naturaleza les hizo exigir un alto precio para saciar mi adicción. Enredado en los finos hilos de la realidad, las alucinaciones y los discursos de Chirac, me han obligado a ejercer de modelo para comics hentai, de mula para pasar chorizos de Cantimpalo a Estados Unidos (no, por favor.....mejor, no pregunten) y, finalmente, de intermediario financiero con los señores de la guerra afganos. Es una forma de llamarlo. Otra es "me cambiaron por un cuarto de kilo de sugar brown, y desde entonces, aqui sigo". Imaginen que noes facil la conexión a Internet desde las montañas, y que mis compañeros, con sus barbas, sus típicos turbantes y con sus subfusiles de asalto no ven con buenos ojos las comunicaciones exteriores .
Nada ha cambiado, pero ahora todo es diferente.
Ala es grande.
Pásame la cachimba.
